Antonio Aracil Paya

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Las previsiones hacían temer lo peor, y aunque por la mañana el sol lucíó para la entrada cristiana, alrededor de las tres de la tarde, el cielo se volvió gris y las amenazantes nubes descargaron litros y litros de agua sobre las engalanadas calles de Alcoy, haciendo esta circunstancia que el pueblo de Alcoy se volcara y aplaudiera con más fuerza el paso de las tropas moras. Nuestro capitán, con un traje diseñado por los hermanos Sempere, bajó por San Nicolauet subido en una carroza que asemejaba a un gigantesco elefante acompañado por la banda de Ontinyent, bajo los sones de la novedosa marcha mora titulada “BLAU I NACRE” ,de Saúl Gómez. Siempre quedará en el recuerdo la magnífica acogida que tuvo la capitanía de Antonio y cómo su paso exaltaba las emociones y hacía brotar las lágrimas de un público enfervorizado, lágrimas que el propio Capitán no pudo reprimir en más de una ocasión.

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