04 DISOLUCIÓN DE LA FILA (NOSTRA FESTA)

Aunque se trate de una mera especulación, cabe pensar que la responsabilidad y los gastos que comportaría asumir los cargos centrales de la fiesta aquellos años, debió suscitar algún conflicto interno lo suficientemente grave como para adoptar una decisión tan drástica. La realidad es que en el acta del 14 de enero de 1889, el primer tro de los cordoneros plantea a la directiva de la Asociación la  disolución de la misma, por 1o que Roque Jordá presentaba su dimisión como alférez al no participar la fila ese año en las Fiestas. No se explican las circunstancias interiores que obligaron a tal disolución, pero resulta evidente que debía tratarse de un problema muy concreto y aislado, ya que tan solo cinco meses después vuelve a constituirse, pasados los aires que quizá giraron alrededor de los cargos de alférez y capitán.

Cristobal-Reig-Cardona

Cristobal Reig Cardona Alférez 1898

Sobre la disolución de la fila hay otro dato elocuente que nos habla de la provisionalidad que la misma tuvo, ya que tres meses después del suceso, ya disueltos los cordoneros, la Junta de Fiestas establece el nuevo orden de formación y, sorprendentemente, incluye en la ultima posición a los disueltos cordoneros, como previniendo su reincorporación.

 Es Romualdo Miro Antón, el cordonero incorporado a la directiva de la Asociación, quien el diez de mayo presenta la petición de que se apruebe la constitución de la fila Cordón nuevamente. La directiva en sesión del dos de junio acepta la solicitud y el diseño, normalizándose nuevamente la situación de la fila, que ahora ocupa la ultima posición en la formación del banda moro.

 Los cordoneros supieron rehacerse con rapidez y seis años después, según se publica en la edición del 21 de abril de 1895, del diario alcoyano «EI Serpis», aparece una relación del numero de individuos que se agrupan en cada comparsa y la de Cordón aparece con 32, siendo por su número la séptima en importancia de las 21 que ese año participan en las Fiestas, después de Llana, Chano, Bequetes, Judios, Magenta y Asturianos. Tres años después, en 1898, los cordoneros pueden resarcirse de aquel mal sabor dejado en el 89 y asumen con todos los honores y brillantez la bandera del bando moro, ostentando el cargo   alférez, pese al difícil momento político que se vive en España, con consecuencias internacionales, ya que el 15 de febrero había estallado el crucero norteamericano «Maine», 1o que provocaría que el 18 de abril estallara la guerra entre España y los Estados Unidos. Hubo reunión extra ordinaria convocada por el alcalde Severo Pascual para estudiar la celebración este año de las Fiestas, pero finalmente se desarrollaron con la máxima normalidad aunque con el pesar y la preocupación en los semblantes. Una fecha señalada con especial participación de los cordoneros que, al año siguiente, el ultimo del siglo XIX, ostentaba el cargo de capitán. Los dos años de cargo fueron representados por Cristóbal Reig, un cordonero destacado y entregado a la fila y que volverá a repetir ambos cargos en 1906 y 1907.

 La actas hacen referencia a un contencioso surgido entre los cordoneros y los estudiantes y, aunque no se profundiza en los pormenores del mismo, hay que admitir que al final la Asociación termino por darles la razón a los de la fila de Estudiantes, obligando a la de Cordón a abonar una indemnización: « EI Jefe de la fila Cordón abone 37’50 pesetas al de Estudiantes antes del Domingo de Ramos, mitad de los perjuicios ocasionados». EI dato hace aventurar que «alguna» debieron «armar» los cordoneros con un elevado coste, ya que 75 pesetas del año 1900 eran, sin duda, todo un capital, si tenemos en cuenta que un salario medio será de cinco pesetas semanales.

En 1903 los cordoneros desfilan en la Entrada acompañados por la banda de música de Beniarres. Un dato interesante hay que recoger de 1905, el de la ubicación física de la fila. El 16 de mayo de este ano se celebro una junta general extraordinaria de la Asociación para aprobar el «Reglamento para el régimen interior de las comparsas», señalando uno de sus 25 artículos que las agrupaciones festeras deberán tener un local propio al cuidado de un sargento. En este importante documento se recoge el detalle de todos los domicilios de las filaes, dato que no es frecuente en las actas, y allí se señala que los cordoneros tenían «su casa» en la calle San Juan numero 31, siendo el primer local que se le recuerda a la fila.

 Y siguiendo con lo que parece una tradición también en 1907, año de capitán cordonero, se registra una singularidad aunque en esta ocasión llena de parabienes: la inauguración del Viaducto de Canalejas. Tanto el año anterior como alférez, como en el de capitán, vuelve a ostentar el cargo Cristóbal Reig Cardona, el mismo que los represento en 1897-98, con 1o cual este personaje cordonero se evidencia como un hombre respetado y con influencia en el seno de la entidad.

 En 1912 es la banda de Tabernes de Valldigna la que acompaña a los festeros de la pluma en el turbante. En esta época muchos de los cordoneros residían en la zona de Batoy y la diana era característica de ellos.

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